Manuel Vega-Arango realizó ayer, en el día que se cumplía un año del histórico ascenso del 15-J, un exhaustivo análisis de la pasada temporada. El presidente del conjunto rojiblanco habló en el programa 'Sporting Hoy', de Canal 10, del pasado y el futuro. De fichajes. De los retos que tiene por delante el equipo casi tres semanas después de conseguir la permanencia.
-El 15 de junio es una fecha inolvidable para el sportinguismo.
-Sí, es un día muy agradable porque hace justo un año conseguimos el ansiado ascenso después de mucho tiempo buscándolo. Ahora hay que aferrarse a Primera para que tardemos muchos años en celebrar otro ascenso.
-¿Le pasó el susto del último partido frente al Recreativo?
-No. Era más que nada preocupación porque hemos pasado malos ratos, pero al final lo hemos conseguido a base de mucho trabajo y quiero agradecerle al equipo lo que ha hecho porque es muy difícil mantenerse en Primera con la categoría de equipos que hay. La permanencia no fue producto de la suerte, eso es para las loterías, lo fue del trabajo.
-¿Qué balance hace del año?
-Empezamos jugando con equipos de Liga de Campeones, los más fuertes, y eso nos costó las primeras derrotas. A partir de aquí había una impresión generalizada de que íbamos a tener un paso efímero por Primera y que estaríamos descendidos en Navidad, pero el equipo reaccionó. En el tramo final no dimos el nivel en algunos encuentros, pero otros, como los días del Valencia, Racing y Athletic, no deberíamos haberlos perdido y me quedaron marcados.
-¿Quizás con el paréntesis invernal se creó cierta sensación de confianza y de que no se necesitaban refuerzos?
-El equipo pasó de hacer una Liga buena a estar en un túnel sin salida, pero siempre tuve una fe ciega en la plantilla y en los técnicos. Lo que sí fue un peso enorme y esto no hay que ocultarlo, es que un equipo no puede recibir 79 goles. No echo la culpa a nadie, la echo a todos porque éste es un equipo para lo bueno y para lo malo. Los técnicos son conscientes de que es algo a corregir y habrá que hacerlo. Intentaremos ajustarnos a lo que se necesita dentro de nuestra política de austeridad, que es el éxito del club.
-¿Qué le ha parecido el comportamiento de la afición?
-Ha tenido un comportamiento ejemplar. No hay afición que haya apoyado tanto, más y mejor como la que tenemos nosotros. Me acuerdo de los años dorados de este equipo, subcampeones de Liga, de Copa en dos ocasiones, disputando la UEFA, pero, sin embargo, la gente no estaba tan volcada como ahora. Es una delicia.
-¿La confianza que tienen en Preciado se resintió en algún momento de la temporada?
-Nunca. Preciado ha tenido momentos estelares y otros menos buenos, pero es el mismo que llegó al club en momentos que nadie quería ni oír hablar de nosotros. Ha encajado perfectamente en la entidad y también en la sociedad. En esos momentos difíciles que hemos vivido, me reuní con él y le dije: 'Manolo, tranquilo, sigue haciendo tu trabajo que lo haces muy bien'.
-Ahora toca pensar en el futuro. El fichaje de Rivera aún no se ha confirmado, pero se hará oficial en breve, Juan Pablo está cerca, se habla también de De Las Cuevas...
-La temporada deportiva se ha terminado, pero no la de los despachos. Estamos trabajando de forma activa, pero nos gusta hacerlo en la intimidad, que es donde se trabaja mejor. Estamos conformando una plantilla de acuerdo con lo que los técnicos demandaron. Vendrán refuerzos.
-Hablaba de trabajar en la intimidad, todo lo contrario que Florentino Pérez y Joan Laporta.
-Hay que llevar las cosas con prudencia, discreción. No darle notoriedad a las cosas hasta que no sea una realidad.
-Usted hace años tuvo atado a un joven Jorge Valdano, que jugaba en el Zaragoza, pero la operación no fructificó por la indiscreción.
-Tenía un precontrato con él y con su club, todo estaba atado, pero hubo una filtración en Zaragoza y al final no pudo ser porque la gente, al enterarse, se le echó encima del presidente de ese club. Fue una noticia que trascendió y así se rompió la operación. El otro día estuvo con Jorge (Valdano) en Madrid, que coincidí en un acto con él, y lo recordamos.
-¿Qué opinión le merecen los desembolsos millonarios por Kaká y por Cristiano Ronaldo?
Cuando se habla de fútbol de cantera se huye de eso, pero no me quiero meter en casa ajena. No voy a entrar a valorarlo, pero sí que creo que es bueno a nivel deportivo. Todos estos equipos, por ejemplo el Madrid, van a traer jugadores fantásticos a nuestro campo y vendrán a jugar porque querrán ganar. A mucha gente no le gustará por la crisis, pero el fútbol es un mercado libre.
-Cuando el mercado se ponga en marcha, ustedes podrán hacer caja con algún jugador para afrontar posibles traspasos.
Sí, pero ahora estamos en otros tiempos. No vamos a malvender porque no tenemos la necesidad de hacer traspasos. Eso sí, los futbolistas tienen derecho a cambiar de club para mejorar, pero también tienen un compromiso firmado. Mi idea es hacer un buen equipo y para eso hacen falta los mejores. Si alguno sale, que no lo deseo, será de una forma distinta a la de los últimos años.
-De todas formas, y tras certificar la permanencia, habrá más dinero para fichar y el presupuesto aumentará.
-Pero hay que hacer una economía de guerra. Tenemos un presupuesto con el que cumplimos. El año pasado tuvimos un beneficio de 3,5 millones y este año esperamos uno parecido o superior, pero hay que gastar lo que se tiene porque la economía fue la que dio sustento a lo demás.
-Cambiemos de asunto. Las obras de El Molinón ya están en marcha, aunque parece que se quedará un poco pequeño, ¿no?.
-Eso es bueno para el Sporting. Hace cinco o seis años sobraba campo y ahora no lo tenemos porque la afición está encantada con el equipo y disfruta con el fútbol. Tenemos que ajustarnos a lo que tenemos, aunque habrá partidos en los que será difícil atender la demanda.
-¿Ya se marchó José Fernández para Marbella?
-No, no se marchó. Disfruta mucho con la actualidad del club y viene a Mareo con frecuencia. Está integrado en la marcha de la entidad y hay una armonía total. En los malos momentos, que los hubo, sufrió mucho. Ahora, cuando llegan los buenos, creo que es de justicia que los disfrute también.